FLOREROS MEMEPLÉXICOS POR CARLOS FAJARDO, EN EL MUSEO EUGENIO MARÍA DE HOSTOS MUNICIPIO AUTÓNOMO DE MAYAGUEZ DEL 19 DE NOVIEMBRE AL 31 DE ENERO DE 2014


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florero payasesino

1. Un meme (o mem) es, en las teorías sobre la difusión cultural, la unidad teórica de información cultural transmisible de un individuo a otro, de una mente a otra, o de una generación a la siguiente. Es un neologismo acuñado por el científico Richard Dawkins en su texto El gen egoísta (The Selfish Gene). Ésto, debido a la semejanza fonética con «gene», y para señalar la similitud con «memoria» y «mímesis».

Según Dawkins, poseemos dos tipos de procesadores informativos distintos: El genomao sistema genético situado en los cromosomas de cada individuo y determinante del genotipo. Este ADN constituye la naturaleza biológica vital en general, particularmente humana. Mediante la replicación los genes se transmiten hereditariamente durante generaciones. El segundo procesador es el cerebro y su sistema nervioso, que permiten interpretar la información cultural recibida mediante la enseñanza, imitación (mímesis) o asimilación, divisibles en las ideas, conceptos, técnicas, habilidades, costumbres, etc., y nominados, con cierta ambigüedad, como “memes”.

La tesis más importante de Dawkins es que los rasgos culturales o memes también se replican. Por analogía con la agrupación genética en los cromosomas se considera que los memes también se agrupan en dimensiones culturales, incrementables con nuevas adquisiciones culturales. La gran diferencia es que, mientras los cromosomas son unidades naturales independientes de nuestras acciones, las dimensiones culturales son construcciones propias. Así, la cultura no es tanto un conjunto de formas conductuales, sino más bien información que las especifica. El propósito conjuntivo de los memes es el de conservar las características propias de todo proceso evolutivo. Es decir, sus propiedades son: fecundidad (algunas ideas son especialmente efectivas), longevidad (persisten durante mucho tiempo) y fidelidad en la replicación(conservadurismo tradicional, especialmente el enseñado como parte de la educación infantil). Aunque la experiencia empírica e individual de cada ser humano es diferente, a su vez, las tendencias meméticas (o memepléxicas) se heredan en un amplio campo de variación, se replican a sí mismas por mecanismos de imitación y transmisión de cerebro a cerebro engendrando así, un amplio abanico de copias que subsisten en diversos medios. Con ello, tenemos el marco general de un proceso evolutivo comparado a la evolución biológica. Incluso, podemos llegar a aceptar que los memes deben ser considerados como estructuras vivientes no sólo metafóricamente, sino técnicamente. Los memes alternativos, que pueden servir para efectuar la misma función, son llamados “alelomemes” o “memes homólogos”, pero a diferencia de los memes comunes, éstos, de menor estructura, tienen la facultad de alterar la dirección de la tendencia mimética o replicativa de los memes. A su vez, los memes pueden agruparse formando macromemes, que constituyen un sistema de muchos memes estructurados e interrelacionados que forman un objeto cultural complejo, tal como una lengua, una teoría, una mitología, etc.

2.  De la misma manera que los genes se autorreplican porque sí (ergo, inconscientemente), los memes tienden a replicarse igualmente. ¡Pero he aquí el caso!, los memes son indiferentes a la verdad filosófica, igual y como los genes son ajenos a cualquier clasificación. Las “buenas ideas” no lo son propiamente si son incapaces, a la vez, de replicarse bien, pero de la misma manera se pueden transmitir las “malas ideas” si se replican propiamente. Este mecanismo de autorreplicación no es exclusivo de sistemas vivos, como el ADN (ácido desoxiribonucléico) y el ARN (ácido ribonucleótico – la molécula que dirige la producción de las proteínas sin la cual el ADN no podría transmitir la información genética); también, ciertos polímeros, cristales, y los virus informáticos muestran este comportamiento. Por tanto, no debería resultar ilógico encontrarlos en algo inerte como un meme, ya que como vemos, se trata de un patrón visible en muchos elementos naturales. Los genes de un ser vivo, conforme pasan las generaciones, pueden alcanzar proporciones insignificantes en sus descendientes – (lo que una vez funcionó, ya no funciona). De este modo, el equipo o colección de genes de un individuo tiende a desaparecer. Sin embargo, una buena idea o un invento puede perdurar casi intacta durante siglos y de la misma forma que lo puede lograr una mala idea. Los memes y los genes a menudo se refuerzan los unos a los otros, pero esto no siempre es así; por ejemplo, un gen propenso hacia la mentalidad colonizada sería erradicado rápidamente del acervo génico si no se refuerza de generación a generación. En cambio, un meme reforzado continuamente para tal tendencia puede tener mucho éxito en el acervo de memes. El medio de transmisión es la influencia humana de diversa índole, ya sea una palabra escrita, hablada, una inclinación ideológica, una visión particular, un concepto transmitido, entre otros. Aun así, mientras los procesos evolutivos biológicos se rigen siempre por el modelo darwiniano, la evolución de la cultura, con intervención humana directa, parece seguir, a veces, un modelo del tipo de transmisión que podríamos denominar como de “culturgen”, de caracteres adquiridos, lo que permite una evolución rapidísima —potenciada por la velocidad casi instantánea de los medios de comunicación— comparada con los procesos darwinianos. En cualquier caso, la constitución genética humana está determinada por unos 3.000 millones de nucleótidos procedentes del ADN materno y otros tantos procedentes del ADN paterno. Pero las neuronas del sistema nervioso son 100 veces más numerosas y las conexiones entre ellas todavía muchísimo más. De ahí que, intentar la creación de un modelo matemático que permita entender la evolución cultural, sea todavía una empresa muy difícil que, no obstante, empieza a ser acometida por los autores y teóricos de la “inteligencia artificial”, pero que en nuestro caso, nos referimos a ella con el sinónimo de “inteligencia artificiosa”, tanto como a “artificio”, relativo a “falsedad”, de una invención o idea errónea y, a su vez, heredada meméticamente. En general, la mayor parte de las construcciones teóricas que sustentan la teoría de la evolución de las especies son aplicadas por los defensores de esta tesis, la teoría de los memes.

De modo que, si los rasgos genéticos se transmiten por replicación genética, los rasgos culturales se transmiten por replicación de los memes o unidades de información cultural. Incluso, tengamos en cuenta que aquello que heredamos mediante los memes que sobreviven (si son bien replicados), no lo hacen por ninguna bondad intrínseca, sino porque logran imponerse independientemente de que si sean memes buenos o malos, de la misma manera que la “Historia” la hacen los vencedores sin que les importe demasiado la verdad de lo que narran. De tal manera, podemos afirmar, en contra de la concepción tradicional que defiende que “las personas que creían la idea X, porque X era considerada buena o verdadera”, se debería más bien afirmar que “el meme X se extendió entre personas porque X era un buen replicador”, lo cual explicaría por qué a pesar de la verdad o el beneficio de una idea, ésta no sea aceptada o por qué, en el caso contrario, a pesar de su manifiesta falsedad (como en las creencias políticas o religiosas), sí lo es. De esta manera, el medio cultural actúa como selección para determinar aquellos memes que pueden sobrevivir, tomándolos como beneficiosos o porque permitan el progreso cuando en sí puede tratarse de una mutación dañina, prosperando así aunque transmiten en su composición mimetismosdañinos, superfluos o indiferentes. Ya que el medio cultural puede estar dominado por grupos sociales, esta idea recuerda vagamente la tesis marxista: “la ideología dominante es, en cada caso, la ideología de la clase dominante”. Pero aquí, a diferencia de la tesis marxista, la idoneidad de los memes que permiten su supervivencia escapa al control de un grupo social determinado y sigue leyes propias y autónomas. Como mencionamos, el vehículo de soporte para la replicación memética es el cerebro. Su soporte puede ser variado y no necesariamente biológico (aquí entran los “alelomemes” = variaciones alternas de los memes), sino de carácter adquirido: la educación específica, los libros, la música, etc. Así como los virus parasitan el mecanismo genético de las células, los memes actúan como parásitos de nuestro cerebro, convirtiéndose en medios para la difusión de aquéllos. La difusión de los memes actúa, pues, de manera parecida a la transmisión de las epidemias y, como en el caso de éstas, pueden dar paso a memes endémicos. Un organismo (cualquiera que sea) en el medio del cual se valen los genes para perpetuarse, así como una gallina es el medio del cual se vale un huevo para engendrar otro huevo; un cerebro humano es el medio del que se valen los memes para propagarse y replicarse (¿perpetrarse?). Esta conclusión poco halagüeña para la soberbia individual debe ser considerada, en el marco de la concepción evolutiva del yo: un individuo es, a la vez, el producto de la evolución biológica y cultural efectuada en interacción con otros yoes, – tesis que forma parte de la revolución en contra del narcisismo antropocéntrico capitalista, de la autodeterminación individualista y del llamado Destino Manifiesto, de orden imperial. Desde este punto de vista la tesis memepléxica se vincula a la concepción estructuralista de la muerte del sujeto y el fin del racionalismo progresista, tal y como lo concebimos al presente.

3. Con estas obras, tomadas desde un trasfondo de índole retrógrada, anacrónico y de carácter pequeño-burgués, el artista intenta incitar nuestros memes atrayéndonos a las pinturas usando como carnada visual aquello por lo cual sentimos o pensamos como bello. El llamado eye candy juega aquí un papel importante. ¿Es “bello” el hecho de que una obra contenga, como tema, un florero harto conocido, aceptado como imago paradigmático de lo bello? En el metarelato y en la infra-pintura de la obra el pintor nos devela, a la vez que “disfraza”, el acervo memético del cual depende cada florero (y cada pintura) para apoyarse, subsistir y despachar el verdadero valor conceptual que nos compete: el padecimiento y la abominación memética de nuestros días y de nuestra propia cultura, manifestada en la cacofonía y en el exceso de imágenes deconstruidas, repetidas a manera desorganizada, pero que a su vez contienen un orden basado en la ilusión formal de un caos planificado. Es pues necesario y propio que para lograr metas y propósitos anhelados (sean éstos de carácter político, artístico o social), se representen y desplacen mediante memes cuyas vías de producción sean vehículos yacentes en lo malsano, en lo podrido, en lo superfluo y en lo absurdo, llegando hasta lo cómico e irreverente. Si repasamos los andamios del arte oficialista presente, en contraste con ello el artista toma del arte resultado de la otredad, de la obra lograda en la periferia, del Industrial-Kitsch, del Art Brut y del Arte Salvaje (no necesariamente Primitivo o Naif) como para diferenciarse de un arte posmoderno, de óptica supra-futurista y, que él ha denominado con el mote de Expresionismo Falso. Su distanciamiento es obvio. Trata pues, de resolvernos sobre una pintura práctica y directa (de golpe y porrazo), con los pies en la tierra, sin dioses ni glorias, sin infiernos ni demonios. Sólo son espíritus del mal, producto de nuestra propia creación repetitiva, engendros miméticos de nuestra propia banalidad de lo que creemos ser y pensamos que nos identifica como grupo, como gente, como nación. ¡Pero no todos los memes se regodean en lo tóxico o falso! Hay memes aquí que representan una historia de héroes y heroínas que a pesar que descansan en nuestro pasado como fieles testimonios de una probabilidad que pudo ser, nunca se manifestaron en su totalidad, porque culturalmente tales memes no pudieron replicarse.

Es pues, desde esta oblicuidad involutiva que esta serie de Floreros Memepléxicos  adquieren su postura irremediablemente chusca y abominable, productos de un memecoctel en la etapa anal y de tendencias terroríficas, con las cuales Carlos Fajardo pretende “deleitarnos”. Veremos que los memes son elásticos, inmutables, reemplazables, repetitivos, reciclados, bombásticos, canibalescos, carnavalescos, alocados, vivarachos, escleróticos, vulgares y persistentes, que pueden muy bien “brincar” de una obra a otra sin el más mínimo reparo o pudor. Lo que implica que, aunque “la experiencia no es transmisible”, los memes victoriosos, es decir, los memes sobrevivientes, sí lo son. Ahora nos preguntamos: ¿Pretenderá el pintor jugar con nuestros propios memes? ¿Padecerá nuestro pintor de un “meme oposicional”?  Obsérvelas usted y se contestará la pregunta.

 

 

Thurdmon Capote

*Todas las pinturas han sido hechas en medios mixtos, que incluye: acrílico, témpera, yeso, cola, plástico, papel, cartón, basura, masilla y pintura de aerosol.

 

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